· Integración
Conectar dos sistemas no define una operación: hacen falta identidad, permisos, contratos de datos y una salida verificable.
Un agente que prepara una cotización puede necesitar una oportunidad del CRM, un precio del catálogo y disponibilidad del ERP. La integración útil conserva el contexto de la tarea y limita cada consulta a lo necesario.
El diseño debe explicar qué ocurre cuando un sistema responde tarde, devuelve campos incompletos o no permite la acción solicitada. Esa ruta forma parte del producto.
Para cada conector registra entradas, campos mínimos, credencial, permisos, límites de tiempo y respuesta esperada. Una herramienta de consulta no debe heredar permisos de escritura.
Versiona el esquema y valida los argumentos antes de llamar al sistema. Los errores de validación se explican y se detienen sin modificar datos.
El contacto, la oportunidad y el pedido deben referirse a la misma organización y solicitud. Si la identidad no está confirmada, el agente pide el dato o escala; no adivina el registro.
Conserva un identificador de trazabilidad que permita unir la entrada, las consultas y la salida sin copiar todo el historial al canal de atención.
Simula token vencido, respuesta parcial, duplicación y caída de cada sistema. Comprueba que una reintento no cree dos pedidos ni envíe una propuesta fuera de regla.
Una persona debe poder ver qué consultó el agente, qué regla detuvo la acción y qué queda pendiente. Esa evidencia reduce el tiempo de diagnóstico cuando el proceso cambia.
Estas fuentes primarias permiten contrastar las descripciones de proveedores. Los criterios de evaluación y las recomendaciones son interpretación de ingeniería de scAIe y deben validarse en cada implementación.