· Evaluación
Un piloto útil convierte una hipótesis en evidencia sobre calidad, riesgo, tiempo y capacidad de recuperación.
El piloto no debe cubrir toda la empresa. Debe responder una pregunta concreta sobre una tarea que tenga dueño, datos disponibles y un límite claro de delegación.
La evaluación combina casos reales anonimizados, escenarios incompletos y fallos deliberados. Así se observa el comportamiento que importa cuando la operación no es perfecta.
Define qué respuesta cuenta como correcta, qué error es crítico y cuándo el agente debe pedir aclaración. Incluye el comportamiento de herramientas y la evidencia que debe quedar.
Los criterios deben poder revisarse por otra persona. Un promedio alto no compensa una acción incorrecta sobre un registro sensible.
Registra tiempo hasta una salida útil, reintentos, intervenciones humanas, fallos de conectores y costo. Separa la latencia del modelo de la espera de sistemas externos.
Compara con la línea base del proceso y conserva el mismo conjunto de casos al cambiar instrucciones, herramientas o modelo.
Si la evidencia es suficiente, amplía una responsabilidad a la vez con una versión y una ruta de reversión. Si no lo es, corrige datos, reglas o proceso antes de agregar más capacidad.
El cierre del piloto debe dejar una decisión, riesgos conocidos, responsables y una lista de pruebas que se repetirán en cada cambio.
Estas fuentes primarias permiten contrastar las descripciones de proveedores. Los criterios de evaluación y las recomendaciones son interpretación de ingeniería de scAIe y deben validarse en cada implementación.